
Éstos dos máquinas del tenis mundial han demostrado una vez más su humildad, educación y saber estar.
Un ejemplo para todos y envidia de muchos
Federer, emocionado.... Rafa, en su linea, felicitando al campeón suizo, y yo, llorando en casa como una magdalena, pensando en que hay gente a las cuales no les afecta el dinero ni la fama. Eso para mi, es un motivo para seguir creyendo en muchas cosas que considero importantes en esta vida llena de mezquindad, prepotencia y mala educación.
