
Hoy me he levantado a las cuatro y media de la mañana. Normalmente madrugo más, pero esta nueva temporada me he propuesto levantarme un poco tarde. He cogido todos mis bártulos y me he dirigido a mi lugar de trabajo. No tengo un sitio fijo, dependo de los vientos .......
Soy buzo profesional y me dedico a coger ortigas de mar (anémonas).
En 2003 la Junta de
Andalucía puso a concurso cinco licencias para capturar erizos y anémonas. Conseguí dos de ellas y me
legalicé.
Llevo desde el noventa y ocho en este negocio.
Si, no tengo jefes, ni nadie que me diga lo que tengo que hacer. Dependo exclusivamente de mi estado físico para ganarme el pan.
Los dos meses de vacaciones son debidos a la parada biológica para la regeneración de la especie.
Así me gano la vida. Soy como Juan palomo, yo me lo guiso, yo me lo como....
Este trabajo es muy duro. Tres veces por semana, esté como esté el tiempo, el
menda está bajo agua en cualquier punto de la costa andaluza entre olas, aguas turbias, lluvia....eso dentro, fuera, en la playa, me codeo con guiris, canis, algún narco que otro que sorprendo en plena faena.... Mientras unos toman el sol, estoy con mi traje de buceo y mi rollo dando el cante por la playa.
Luego tengo mi segunda vida, esa que muy pocos conocen. Como comprenderéis en el gremio en el que me muevo no puedo hablar de cine, ni de música, ni de nada.....
La mayoría de los que se dedican a ésto son analfabetos totales.
Y aquí estoy, un chico de ciudad que podía haber sido cualquier cosa en la vida, dedicado al marisqueo y tan
agusto.
Me encanta mi trabajo. Creo que soy una de las personas más afortunadas de este mundo. Durante todo el año disfruto de ver la salida del sol por el horizonte y de los fondos marinos del litoral andaluz.
Hoy me ha apetecido contarlo.